De sobra saben en la Dirección General de Memoria Democrática que nuestra Federación Regional viene luchando para que no se denomine Juan de La Cierva al aeropuerto Internacional de la Región de Murcia desde el mismo momento en que se propuso por parte del Gobierno Regional de esta Comunidad. Cuestión ésta todavía no conseguida pero sí paralizada, gracias no sólo a nuestro empeño sino, sobre todo, porque la Secretaría de Estado de Memoria Democrática entendió que era una contradicción estar promoviendo una Ley que, a la misma vez, iba a ser incumplida por el Ministerio de Transporte al permitir que un golpista iba a dar nombre a una importante infraestructura de nuestra Región.
Pero el Gobierno Nacional sigue entrando en una terrible contradicción al permitir que un importante Premio Nacional de Ciencia y Tecnología siga llevando ese mismo nombre. No sólo es incongruente sino altamente insultante para la sensibilidad democrática. La propia Ley de Memoria Democrática elimina un título honorífico con ese nombre y en un primer momento también se eliminó ese premio. Sorpresivamente, se volvió a instaurar. Y hoy mismo, 9 de enero, en el periódico La Verdad de Murcia (diario muy agradecido al Gobierno de esta Región) vuelven a recordarlo con el daño intencionado y la mofa consecuente (ver el articulo) porque aquí saben que tienen una razonada carnaza que morder.
El mantener esta cuestión tan contradictoria no hace otra cosa que armar argumentos a toda la artillería franquista y antidemocrática de esta Región, que si no tienen ya bastante poder como para frenar todo lo que venga sobre retirada de vestigios franquistas y burlar todo lo que provenga de la Ley de Memoria Democrática, refuerza aún más la posición reaccionaria de la que, además, alardean. Y, por otra parte, como contrapartida, desarman todos los argumentos que tanto esa Secretaría como el Movimiento Memorialista de la Región nos cuesta tanto dar a conocer.
Por consiguiente, volvemos a pedir que con urgencia se retire el Premio Nacional de Investigación que lleva el nombre de Juan de la Cierva, que mantiene en su catálogo de Premios el Ministerio de Ciencia y Universidades, y que entra, además, en clara contradicción con el Ministerio de Transporte y con la propia Ley de Memoria Democrática.
Por nuestra salud democrática y por la credibilidad que debería tener cualquier Gobierno, y más si se dice progresista, en la aplicación de sus propias leyes, estimamos que no se debería tardar mucho en resolver este escabroso asunto.
enero de 2025.
