Pedro Reverte Flores (Color y Memoria)

Pedro Reverte Flores, natural de Águilas y vecino de Santa Lucía en Cartagena. Portuario y vendedor de pescado, militante del partido socialista y de U.G.T. Fue presidente de la Sociedad Obrera “La Antorcha”. Soldado de la columna de Torrens, sargento del batallón 369 de la 93ª Brigada Mixta. Fue detenido el 13 de junio de 1939, bajo la acusación de auxilio a la rebelión, asímismo como de ser miliciano, sindicalista, propagandista marxista y de servir en el ejército republicano; y por todo ello condenado a 16 años de prisión el 21 de noviembre de 1942

Fuente: La familia y Piluca Sánchez Soriano(investigadora).

 

Testimonio de Concepción Reverte sobre su padre.

«Él no hablaba nunca de la Guerra. La experiencia, sin duda, lo marcó.

A su familia sólo nos comentó que salvó a su hermano Ramón de la voladura de un puente, cuando éste estaba herido en plena Batalla del Ebro.

Lo que sí sabemos y sufrimos, fueron las varias ocasiones que, una vez acabada la Guerra, fue arrebatado de casa para llevarlo detenido durante días o meses a distintas cárceles, como Galeras, San Antón, Murcia, etc.

Esta incertidumbre fue la que sufrió durante los años posteriores a finalizar la Guerra: el no saber si volvería a su hogar».

Comentario

El testimonio de Concepción es el reflejo del miedo y del terror una vez acabada la guerra, circunstancias éstas perfectamente calculadas por los sublevados en el planteamiento mismo del golpe de estado, como sostén básico del nuevo régimen que se pretendía instaurar y que, finalmente, fue instaurado. Miedo y obediencia ciega, las dos grandes premisas del Nuevo Estado para mantenerse.

Ese fue el sentimiento de toda familia que, por una razones o por otras, tenían miembros   que  defendían la legalidad vigente de una manera más visible o, simplemente, les tocó defenderla aunque no comprendieran exactamente lo que estaba pasando.

El miedo, el silencio y con ello la pretensión de olvidar se instaló en todas las casas. La pérdida de transmisión sobre lo que pasó en esa etapa de la vida tan fundamental para el devenir de nuestro país, es una usurpación imperdonable del conocimiento de nuestra historia, básica  para saber lo que somos y  lo que podríamos haber aspirado  ser.  Esa ignorancia premeditada lo estamos pagando.

Óleo realizado por Alfonso Martínez López.
Comentario de Bernardo Sánchez Muñoz, memorialista.

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