María Conesa Espín, vecina de Gea y Trullols, sin filiaciones políticas o sindicales conocidas, casada civilmente con un miliciano de la flota republicana, con el que se fue a vivir a una de las dependencias de la casa de Julio Perona, que había sido incautada anteriormente por las sindicales. Habiendo supuestamente huido su marido con los restos de la escuadra republicana, teniendo tan solo 17 años, fue detenida el 29 de marzo de 1939, ingresando en la prisión provincial de Murcia donde permanece hasta el 2 de julio del mismo año, fecha en la que pasa a prisión atenuada. A pesar de que en enero de 1940 es absuelta y obtiene la libertad definitiva, su periplo demuestra que la minoría de edad no impedía su entrada en prisión ni comparecer para ser juzgada en consejo de guerra, aún con la acusación más irrelevante
Es acusada de haber ocupado la casa de José Perona Ferrer, finca “la bodega”, para vivir con su marido, después de que la casa de este sr. hubiese sido incautada anteriormente por los sindicalistas.
María estaba casada con un marino de la flota republicana, ignorándose su nombre y supuestamente huido con la escuadra a Bizerta el 5 marzo 1939.
El consejo estima que los hechos no son constitutivos de delito alguno, sentenciándose la absolución.
La minoría de edad no impedía la entrada en prisión y comparecer para ser juzgada en consejo de guerra, aún con la acusación más irrelevante.

Fuente: Su nieta Lidia y Vicente Juan Medrano Salamanca, investigador.

