Juan Fermín González Pérez (Color y Memoria)

Juan Fermín González Pérez, natural de Lorca, vecino de Cartagena, donde reside en la calle San Diego, 15. Industrial alpargatero de profesión, miembro del Partido Comunista. Detenido el 31 de junio de 1939 cuando buscan a su hijo Fermín González Martínez y su cuñado Julio Martínez Romero, miembros de las milicias Fernando Condés. Es acusado del saqueo y destrucción de la iglesia de San Diego y la ermita del Calvario, sin testigos y aún habiendo pruebas de que no se encontraba allí. En la acusación de Auxilio a la Rebelión, consta que pintó en la fachada de su casa una hoz y un martillo, y que es un propagandista marxista peligroso que había puesto de nombre a sus nietos los nombres Lenin, Fraternidad y Libertad. Tras 2 consejos de guerra, es condenado a 12 años de prisión.

Fuente: Piluca Sánchez Soriano (investigadora).

Comentario:

Familia comprometida con la legalidad republicana y, por ello, víctima de la saña criminal del régimen franquista, cuya máxima para implantarlo era la de sembrar el terror y el miedo. Estos serían sus pilares, con el inestimable sustento del nacionalcatolicismo.

Juan Fermín tuvo 4 hijos: Santos, Matilde, Encarnación y Fermín.  Los 4,  sufrieron la represión en sus respectivas familias, además de la que compartían en común.

Su hijo Fermín, junto con su tío, Julio Martínez Romero (hermano de la madre de aquél, Lucía) pertenecieron a las milicias Fernando Condés de Cartagena. De ahí que, tío y sobrino , tuvieron que irse a Francia para salvar su vida. Pero su lucha no acabó al marchar hacia el exilio y se   enrolaron  en la Resistencia francesa para enfrentarse al  nazismo y el fascismo en Europa. Terminaron viviendo en Marsella y nunca volvieron a España, a pesar de  sobrevivir a Franco. Julio murió en el 79 y Fermín en el 82.

Su hijo mayor Santos , Auxiliar torpedista del submarino B-6 (compañero de Rufino Garrido, protagonista también de esta exposición) fue condenado a muerte, conmutándosele la pena  a 30 años. Finalmente fue indultado, volviendo a Cartagena en el 48.

Su hija Encarnación  estaba casada con Baltasar Sánchez Huertas, cabo fogonero del buque de guerra José Luis Diez y del torpedero 14, condecorado por la República, acabó preso en Bizerta de donde partió años más tarde al exilio en Marsella. Encarna consiguió más adelante reunirse  con su marido,  junto a su hija mayor, cuando su hijo pequeño, Lenin, ya había fallecido. El matrimonio se fue a vivir con Fermín y Julio y no volvieron a España hasta la década de los 70.

Su hija Matilde estaba casada con el cuñado de  Francisco Blázquez Sánchez, éste  fue ejecutado el 29/05/1941 (ver enlace)

Juan Fermín nunca más volvería a ver a  Julio , Fermín, Baltasar y Encarnación. Sí a su hijo Santos tras el indulto de éste, y a su mujer Lucía y a su hija Matilde que no salieron de Cartagena.

El mismo día de la ejecución de Francisco Blázquez Sánchez, fueron bautizados bajo la presión social a los nietos de Juan Fermín, con nombres que estuvieran  acordes con el santoral católico y con la moral franquista, para llamarles  «como dios manda» . La hijas de Matilde, Fraternidad y Libertad, pasaron a llamarse Julia y M. Paz. Lenin, el hijo de Encarnación y Baltasar, se llamaría Fermín a partir de ese momento. Además, la tumba de Lenin, que murió con cinco años, al principio de los 40, estando preso su abuelo, tuvo que ser rectificada para que su nombre fuera el que determinaban los cánones del nacionalcatolicismo, el de Fermín.

Lo que el franquismo hizo con esta familia es un claro  ejemplo de como la dictadura franquista, además de socavar toda rebeldía y tapar cualquier expresión discordante con el régimen, pasó como un tornado por las conciencias de la gente llegando  hasta la vulneración más humillante de la privacidad, incluso en el recogimiento más íntimo, más espiritual del término. Esto lo intentó, y por el manto de miedo creado alrededor de cualquier ambiente, díscolo o no, llegó a  conseguirlo en gran medida. No así en la familia de Juan Fermín ni en otras muchas.

Óleo realizado por Alfonso Martínez López
Fuente: Piluca Sánchez Soriano, hija de Libertad (M. Paz) y nieta de Matilde (hija de Juan Fermín), investigadora.

Comentarios de Bernardo Sánchez Muñoz, memorialista.

 

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