Joaquín López Egea, perfil de un republicano.
Casado y con 4 hijos, nacido en Corvera en 1901 y vecino de Los Garres cuando se produjo el golpe de estado franquista en España en 1936. Siendo militante de la F.A.I. no dudó en alistarse como voluntario para luchar por el legítimo gobierno republicano, terminando como capitán de la tercera compañía del 11º batallón de las Milicias Confederales. Tras una primera etapa de servicio en Granada, en enero de 1937 pidió su traslado al frente de Madrid. Intermedió en la defensa de personas sospechosas de «derechistas» ante la posible irracionalidad espontánea de ciertos milicianos, salvándoles de graves consecuencias.
Fue muerto en la Batalla del Jarama, en febrero de 1937, a los 35 años de edad, entre duros enfrentamientos contra los golpistas. Su viuda obtuvo su inscripción como desaparecido el 25 de noviembre de 1944.
Persona de carácter afable que por su fama de juicioso, fue requerido en varias ocasiones por sus vecinos, para intermediar en pequeñas disputas vecinales, que queda muy bien ilustrado por la narración de un suceso que le gustaba recordar a su hija Josefa López Barrancos, y es que durante uno de sus permisos, una madrugada estando en su casa de Los Garres, llamaron a su puerta la esposa y la hija de un vecino, que regentaba una pequeña tienda en las cercanías de la plaza de la iglesia, muy alarmadas porque unos milicianos querían llevarse a su marido y padre, sin dudarlo se vistió y acompañó a estas personas hasta su casa donde, efectivamente encontró a varios milicianos con las intenciones antes reseñadas, tras recriminarles su actitud, les advirtió “…cuando termine mi permiso, me iré al frente, pero cuando regrese quiero poder saludar a este hombre, porque la guerra hay que ganarla en el frente no sacando personas de su casa con cobardía y de madrugada..” acto que recordado por el tendero y su familia, les animó a auxiliar con los víveres que podían a la familia de Joaquín durante la larga noche de represión franquista esto, a escondidas y con el riesgo que para ellos presentaba el ayudar una familia de rojos.
Posteriormente, durante la batalla del Jarama, falleció una fatídica mañana entre duros enfrentamientos contra los golpistas. Esa mañana, según relato de un soldado de su compañía, natural de Tiñosa (San José de la Vega) conocido como “el rojo Pele”, no se separaba de él un joven vasco recién llegado a su compañía al que Joaquín intentaba, con poco éxito, alejar con estas palabras “…sepárate de mí, que esta mañana están rabiosos…” al poco tiempo de esto, Joaquín recibió un disparo en el brazo izquierdo que le ocasionó una herida de poca gravedad, de tal manera que decidió seguir en la pelea auxiliando a los demás con un botiquín, hasta que pasadas unas horas, recibió el disparo que acabó con su vida.

Fuentes: Joaquín, Antonia, Consuelo y Fina López Tovar, nieto y nietas de Joaquín López Egea.

