Ernesto Ruiz Luján y Antonia Vinader Albaladejo

Ernesto Ruiz Luján: juzgado, denostado, vejado y condenado por defender la legalidad democrática

Artículo de Piluca Sánchez Soriano, compañera de la Memoria Histórica de Cartagena, investiga actualmente los expedientes sumariales del Archivo Naval de Cartagena.

Ernesto Ruiz Luján, hijo de José e Isabel, nació el 14-8-1906 en Cartagena, de profesión Albañil, presidente del sindicato U. G. T. en la sección de albañiles desde 1931, militante del Partido Socialista, hombre progresista y comprometido, intervino en mítines desde el Ayuntamiento de Cartagena y en otros mítines multitudinarios en la plaza de toros de la misma localidad, ostentó algún cargo en obras públicas como la de encargarse de la dirección de los refugios antiaéreos, en el de la calle 4 Santos, por ejemplo. Sin delitos de sangre, y con la conciencia tranquila, decidió no marcharse de Cartagena una vez finalizada la guerra de España.

Casado con Antonia Vinader Albaladejo, de cuyo matrimonio nacieron 7 hijos ( Isabel, Pepe, Joaquín, Pablo, Ernesto, M. Dolores y Pedro Antonio), fue detenido a los 33 años de edad el 17-5-1939. En el momento de su detención cinco de sus hijos tenían edades comprendidas entre 4 y 11 años.

Se le acusó de la muerte del Chipe sin pruebas, basándose exclusivamente en el rumor público. Se le culpó de ostentar cargos públicos, de intervenir en mítines y, lo más grave, de ser socialista, de lo cual, como persona íntegra, nunca se arrepintió.

Condena de un represaliado
Acusado de rebelión por defender la República.


El juicio se produce en Cartagena el 11-8-1939, donde se le sentencia a muerte. Mes y medio más tarde, el 30-9-1939, se le conmuta la pena por la de 30 años de prisión. Aquí comienza su periplo por distintas prisiones del país, aumentando la crueldad, no sólo para él, sino para toda su familia, dejando en el mayor desamparo a esposa e hijos.
Encarcelado en la prisión de San Antón en Cartagena, lo trasladan a la prisión de Bétera (Valencia) donde permanece 9 meses, de allí lo mandan a la prisión del Dueso, y contrae tuberculosis pulmonar por lo que lo trasladan al sanatorio de Porta Coeli, el 5-2-1942 en calidad de detenido. La gravedad remite un poco y el 1-10-1942 lo trasladan a la prisión central de Cuéllar (Segovia). Enfermo le conmutan la pena el 27-7-1943 por la de 12 años, poco tiempo después le conceden la libertad condicional, el 24-11-1943, aplicándole la prisión atenuada un mes después. Fue entonces cuando fija su residencia en Cartagena junto a su familia.
Un hombre enfermo y derrotado con 37 años, sin olvidar que no tenía ningún delito, en régimen de prisión atenuada, de manera intermitente, lo volvían a apresar, con el consiguiente apaleamiento y tortura. Estuvo así los siguientes años hasta su ingreso en el sanatorio tuberculoso de Canteras (Cartagena). Desahuciado por tuberculosis pulmonar, murió el 4-9-1950. Fue enterrado en una fosa común en el cementerio municipal de los Remedios en Cartagena.


Carta de un condenado a su mujer.
Carta a su mujer desde la prisión.


La historia se olvidó de Ernesto así como de muchos otros miles como él, que fueron juzgados, denostados y vejados por un régimen asesino, con una sociedad amnesiada que hizo oídos sordos, haciéndose de esa manera cómplice de la felonía con la que el régimen franquista trató a los que fueron represaliados por defender el régimen democrático que en ese momento de la historia estaba en vigor. Sus juicios fueron fraudulentos, falsos y carente de toda legitimidad.

Ochenta y tres años más tarde se hace imperioso, de una vez por todas, el que cicatricen las heridas producidas por una historia ignominiosamente mal contada y tergiversada, que sólo puede ser conseguido con Verdad, Justicia y Reparación para todas estas personas.


ERNESTO RUIZ LUJÁN, persona honrada, trabajadora, íntegra y leal a sus ideales progresistas, víctima (como otras muchas miles) de una dictadura asesina y cruel, es deudora de reconocimiento todavía, después de más de ocho décadas de acabada la guerra, que no la paz, por la sociedad española porque esta es nuestra vergonzosa deuda para con ellas, porque este es nuestro infame déficit democrático.

Enero de 2022.

1 comentario en “Ernesto Ruiz Luján: juzgado, denostado, vejado y condenado por defender la legalidad democrática”

  1. Esperanza Vildárraz Iribarren

    Así es. Tenemos una vergonzosa deuda para con ellos.
    Verdad, Justicia y Reparación, Ya.

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