La patente des-ideologización de Bastarreche

El buenismo apolítico de Bastarreche y la traída del agua del Taibilla a Cartagena

 

El buenismo apolítico de Bastarreche y la traída del agua del Taibilla a Cartagena

Es muy peligroso ser inculto, creerse culto y meterse a político, porque no sólo entorpece la función que teóricamente debería realizar cualquier institución, sino que, además, da idea del nivel de democracia que tienen la mismas. Esto último, por desgracia, abunda mucho, y en Cartagena hemos tenido un ejemplo paradigmático digno de reseñar no sólo por lo esperpéntico de la intervención, sino también por lo peligroso que resulta para el desarrollo normal de cualquier institución democrática.

Ver enlace al vídeo de las JSCT sobre la docta intervención del concejal de VOX

En el último pleno de septiembre del Ayuntamiento de Cartagena un miembro de VOX, en muy pocos minutos, dijo la mayor densidad de sandeces que se pueden decir por unidad de tiempo, batiendo el penoso récord de la desfachatez y de la incultura. Así da gusto, con representantes de la ciudadanía que tienen esa vasta cultura y esa meticulosa información basada en rigurosos estudios, en consultar hemerotecas y en realizar visitas a los archivos públicos y privados, para poder decir con ese rigor que caracteriza a un docto orador, y con la que cualquier ciudadano  se puede sentir orgulloso de la calidad de sus políticos, que Bastarreche fue una “buena persona”, “sin ideología”,  que “trajo las aguas del Taibilla a Cartagena” y que es una barbaridad, en cumplimiento de esa Ley aberrante de la Memoria Histórica, el quitar su nombre  y el busto que le homenajeaban en  una plaza de esta misma ciudad (quizás el busto  podría haberse dejado, dado que casi siempre estaba decorado con  deposiciones de  gaviotas, como si estas aves fueran conscientes de querer reparar  la injusticia padecida por los represaliados de este “santo personaje”). Le aconsejaríamos a este manantial de sabiduría que leyera  y se informara un poco más antes de salir públicamente a hacer cualquier intervención «magistral», aunque sólo fuera por evitar hacer el ridículo más espantoso. Pero sabemos que esto es inútil, porque lo intrínseco del franquismo es la razón de la sinrazón, es el ataque directo a la vergüenza y a la inteligencia.

¿Quién fue Bastarreche?

Siguiendo a Benavides (uno de los mayores estudiosos reconocidos de la Armada española y de la guerra de España), es “… de una violencia bereber en sus pasiones políticas […] D. Francisco Bastarreche era creyente y bárbaro de corazón. A los detenidos por los sucesos de Octubre (los sucesos de Octubre del 34), recluidos en el barco Minerva, los perseguía con su ferocidad de gato montés vestido de blanco y azul [...] prohibió que se curase a los heridos y a los enfermos…” (Manuel D. BENAVIDES, La escuadra la mandan los cabos, México, D.F., 1976, p. 39.). Por estas actuaciones caritativas  fue ascendido el 5 de enero de 1935  a capitán de navío.

Participa activamente, y por iniciativa propia, en la sublevación militar contra un gobierno constitucional, cuya legitimidad estaba fuera de toda duda. Lo dice él mismo en su hoja de servicios (Archivo del Cuartel General de la Armada (Madrid), Hoja de Servicios de Francisco Bastarreche y Díez de Bulnes).

Los hechos protagonizados como comandante del Crucero Canarias son bien conocidos, bombardeando a la población civil que huye tras el asedio de Málaga (la denominada “huía” o ,como más se conoce hoy en día, “la desbandá”): “Todos huyeron por la carretera del Sol, camino de Almería por Motril, un pasillo estrecho entre la roca de la montaña y el mar […] Cien mil personas de todas las clases sociales, una masa desesperada, que se atropellaba y no podía caminar sino por la ruta de la costa, a la vista de los barcos enemigos y bajo el vuelo rasante de la aviación italo-alemana que descendía para ametrallarla […] el Canarias, el Baleares y el Cervera, […] hacían fuego por andanadas […] La metralla rebotaba en la pared rocosa y las piedras y el hierro arrancaban brazos y cabezas…”(M.D. BENAVIDES, op. cit., pp. 443 y 446-447.) Semejante actuación figurará entre sus méritos.

La recompensa a esos méritos vendría una vez terminada la guerra, el 2 de agosto de 1941 es ascendido a almirante, y por decreto de igual fecha nombrado comandante general del Departamento Marítimo de Cartagena. (Boletín Oficial del Estado, 11-VIII-1941, p. 6.101)

Durante, 8 años, 11 meses y 11 días sembró el terror en Cartagena. Firmará 48 penas de muerte. La primera el 19 de septiembre de 1941, a los 20 días de su llegada. Se trata en casi todos los casos de ejecuciones múltiples. (Pedro Mª. EGEA BRUNO, La represión franquista en Cartagena, Cartagena, 1987, pp. 90-92). Son cosas del buenismo.

Tiene a sus órdenes a toda una galería de torturadores, entre los que destacaban por su crueldad  Manuel Vidal y Alcaraz, de reputada fama, pudiéndose aportar cientos de testimonios. (Pedro Mª. EGEA BRUNO, La represión franquista en Cartagena, Cartagena, 1987, pp 52 y 79).

Todo, como vemos, es de ser una buena persona.

Veamos ahora  su imagen de benefactor de la ciudad de Cartagena, conectada a la llegada del agua del Taibilla en 1945.

Los trabajos de canalización de las aguas del río Taibilla vendrán a solventar uno de los grandes problemas del municipio. Los estudios para traer el agua del Taibilla a Cartagena concluyeron con un anteproyecto del ingeniero José Eugenio Ribera y con la creación de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla en 1927 por Real Decreto Ley de 4 de octubre.

Sin embargo, la viabilidad del proyecto no se alumbra hasta la llegada de la II República con la orden de 12 de noviembre de 1931, siendo el inicio de las obras en 1932, manteniéndose con recursos estatales hasta abril de 1937, ya en plena guerra de España. Fueron construidos en menos de 5 años 200 Kilómetros de canal principal con recursos del Tesoro Público (“el agua, recurso fundamental del desarrollo de Cartagena” de Cayetano Espejo Marín y Ramón García Marín, páginas 157 y siguientes de la Historia Contemporánea de Cartagena, dirigida por Pedo Mª Egea Bruno).

Las obras se paralizaron por la guerra de España, y algo más de 2 años después de su conclusión, el 10 de agosto de 1941, Bastarreche fue nombrado Capitán General del Departamento Marítimo  a la vez que presidente de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, siendo director- ingeniero D. Rafael de la Cerda y de las Bárcenas (otro conspirador e inspirador del golpe de estado que provocó la guerra y el retraso en la terminación de las obras). Finalmente llegaron esas aguas a Cartagena en mayo de 1945.

Este es el gran mérito del buenismo de  Bastarreche

Haberse subido al tren de un proyecto en realización, que fue paralizado durante más de 4 años como consecuencia de una guerra provocada por la sublevación militar de la que él formó parte entusiastamente, y en la que cometió  las atrocidades más horribles imaginables contra la población civil, desde sus seguras “atalayas” (barcos de guerra), y una vez finalizada la guerra, en consonancia con el concepto de exterminio del franquismo, firmó sentencias de muerte a todo aquel o toda aquella que hubiera luchado en favor de la República, o  que no comulgara (nunca mejor puesta esta expresión) con las ideas del pensamiento único o, simplemente, que le tocara estar en el sitio menos oportuno en el momento inadecuado o, incluso, por caerle mal a alguien. Pero, es posible, que al señor concejal de VOX de Cartagena esto le parezca meritorio.

No es ni siquiera respetable esta posición,  menos aún siendo cargo público; por el contrario, sentimos verdadero asco de ella.

 

La patente des-ideologización de Bastarreche
La patente des-ideologización de Bastarreche.

2 comentarios en “El buenismo apolítico de Bastarreche y la traída del agua del Taibilla a Cartagena”

  1. francissco V. Sanches

    Si efectivmente gran parte de lo narrado, si no todo, fue cierto, dado el estado general de la epoca, pero estoy buscando la relacion del almirante-gobierno de franco con lo aportado por alemania con la obligacion de abasteccer de agua del taibilla a la base y a cattgena y orihuela a cambio de construir dos tuneles de submarinos para entrada y salida de ubok sumergidos a alt mar, que nunc llego a finalizar, por el humdimiento de una galeria y por la perdida de la guerra de lemania en el 1945, cuando ya se habia terminado la conduccion del taibilla y sus afluentes. Bueno seria tan malvado como decis, pero el hecho en si fue el que coincidio como capitan ngeneral del departamento dentro del consejo de administracion de la mancomunidad como esta establecido y a traves del ministerio de obras publicas.

    1. Efectivamente, ese fue su mérito (?), como comentamos en el artículo, no es que coincidiera es que por ser capitán general del Departamento Marítimo automáticamente ya era Presidente de ese Consejo de Administración. ¿Dónde está su mérito?

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